A los seis años cumplidos comenzábamos la "escuela". Y a los catorce justos la dejábamos. No importaba ni el día ni el mes del cumpleaños.  

Los primeros días no eran de lloros y rabietas, pues íbamos de la mano de los hermanos mayores o de los primos. Además en el pueblo y en la escuela nos conocíamos todos. Desde los más viejos, como el tío Martín pegado a su inseparable cachimba,  hasta los más pequeños, como yo, o Emilio (mi inseparable amigo de infancia) al que no veo desde entonces. ¡Qué lástima!  La vida nos ha llevado por distintos caminos

 Sí me impresionó aquella sala tan "grande", presidida por un crucifijo allá en lo alto y, a su lado, el retrato de un  señor con bigote, fajín y medallas en el pecho.

Pues bien, seguramente de la escuela recordamos, sobre todo, los "reglazos", los ratos pasados de rodillas cumpliendo algún castigo "inmerecido". Castigos aplaudidos por los padres generalmente, que daban siempre la razón al maestro.

Por mi parte quiero resaltar el valor de aquellos maestros y maestras.  Pienso que a la postre eran unos santos. No tenían D. Florencio y Dña. Pura la culpa del estrés, de los nervios. Era culpa del sistema educativo de hace sesenta años

Y si no, pongámonos en su piel. Ellos solos ante el peligro que representaban cuarenta, cincuenta o sesenta chavales y chavalas de seis a catorce años. Bastante tenían con mantenernos en orden y en silencio.

Creo que sabían ingeniárselas. Enseñaban algo de Gramática, Matemáticas, Geografía, Historia a los mayores y éstos, enseñaban a leer y  escribir a los más pequeños. Yo aprendí las primeras letras gracias a la paciencia de la prima Humildad.Al final acabábamos sabiendo (más o menos) el contenido de aquellas enciclopedias que englobaban todas las materias y muchas más. Y orgullosos de cumplir los catorce años. Ya no necesitábamos aprender más. Ya éramos unos HOMBRES y MUJERES. El resto nos lo iría enseñando el devenir de la vida, con sus latigazos y "caricias.

 1º- Seguro que si piensas un poco vendrán a tu mente recuerdos de tu más tierna infancia: tu primer día de cole, aquel amigo que te dio la mano cuando llorabas,  el compañero que entró nuevo en 1º,la señorita que te enseñó a leer, etc

    Comparte con nosotros esas primeras sensaciones